22 feb. 2008

La ruptura de la caracola en azul


por: Heriberto Cruz





Ella tenía en sus manos una caracola, y el mundo se burlaba cuando decía que podía escuchar, en ella, el mar inmenso, profundo y azulado. Tal vez, se reía porque no conocía el mar.
Ella pasaba las tardes, miles de ocasos, escuchando el sonido del mar de su tranquilidad.
Un día, lo vio, asombrada titubeó. La caracola de sus manos escapó, cayó en el piso, se rompió. Teniéndolo cerca, por fin, del sonido de su corazón se percató. Se tomaron de la mano y caminaron a la orilla del mundo. Tras el ocaso desaparecieron.
Al otro día, el mundo se despertó con el estruendo del oleaje golpeando en las rocas, y el ruido del agua inundando sus valles. Asustado ante lo profundo y azulado le llamo Mar, y jamás volvió a burlarse ante la sola insinuación de la pequeñez de la inmensidad.

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