27 feb. 2008

Viejas Historias, Nuevos Espacios -Capítulo V


por: Heriberto Cruz
















— No dejes que deje de salir el sol —.
Decía plagada de la incertidumbre.
— No dejes que salga sin su amor —.
Oraba ceñida al abismo de su alma enamorada y al recuerdo vivo, de su amante, plasmado entre las líneas y el mensaje de su carta.
— ¿Qué voy a hacer con este amor que me diste? ¿Te has olvidado de mí? De esta lujuria, de esta pasión, _qué voy a hacer si está plagado mi corazón? ¿Qué voy a ser? ¿Te has olvidado de mí? ¡Escúchame! —.
En hinojos frente a la efigie, sollozaba.
— Sólo tráelo aquí. Deja de odiarme, un poco, y deja que vuelva a mí —sollozaba—. Mientras caía la tarde, y el fogón le esperaba en la cocina para recordar.

No hay comentarios: